El número 3 se expande y fructifica

2 de agosto de 2017 - por Aparecida Liberato

El 3 es el equilibrio de los opuestos 1 y 2. Es también el producto de la unión de 1 y 2. Es la fructificación.

Para Pitágoras, él es la pluralidad y la multiplicidad. Las trinidades mueven el Universo. El 3 es un número perfecto.

Para los griegos, es un número de poderes mágicos, asociados a sus dioses. Varios aspectos importantes de nuestra existencia se resumen en tres puntos.

Hay tres fases de la existencia humana: nacimiento, vida y muerte. Pasado, presente y futuro; Pensamientos, palabras y obras; Mañana, tarde y noche; Comienzo, medio y fin; Tierra, aire y agua; Estados sólidos, líquidos y gaseosos; Tres reinos de la naturaleza: animal, vegetal y mineral; Los tres colores primarios: rojo, amarillo y azul.

Hay tríadas en todas las civilizaciones.

Para los cristianos Dios es uno en 3 personas,padre, hijo y espíritu santo. Hay 3 cruces, Jesús fue negado 3 veces por Pedro, en el tercer día subió a los cielos; Adán tuvo 3 hijos; Noé también tuvo 3 hijos. Los 3 reyes magos.

Para los romanos y para los griegos el número 3 tenía gran poder: las fiestas duraban tres días y para traer suerte, se sacrificavan tres animales.

El Budismo posee las tres divinidades: Buda, Dharma y Sanga.

En el Hinduismo, la manifestación divina es triple: Brama, Vishnu y Shiva. Son 3 los elementos de la alquimia: el azufre, el mercurio y la sal.

Aristóteles ya decía: “Lo que se hace 3 veces se convierte en ley”. Y así el 3 siguió, siendo referencia hasta hoy: 3 deseos, 3 chances.